EL FUTURO DE LAS JUBILACIONES

EL FUTURO DE LAS JUBILACIONES

Una de las incertidumbres que se expanden con el nuevo periodo que se inició ayer es respecto de qué ocurrirá con las jubilaciones y pensiones. El interrogante contiene varias aristas. Una de ellas es la que se vincula con el poder adquisitivo de los haberes jubilatorios.

Si bien no ha habido anuncios concretos al respecto, los pronósticos estiman una brusca caída de los ingresos para jubilados y pensionados, como consecuencia de un alza desmedida de los precios producto de las primeras medidas que adoptará Javier Milei en los primeros días de su gobierno y una actualización de los haberes muy por debajo de ese nivel. Ocurrirá, según se prevé, un proceso similar al de todos los asalariados. Y esta vez no habrá bonos que compensen la caída.

Desde una perspectiva más estratégica, el proyecto del gobierno libertario, según lo anunciado por el propio Milei en la campaña, es una reforma previsional que conduzca a un régimen de capitalización individual. Es decir, un retorno a las AFJP (Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones).

La experiencia de las AFJP en la Argentina, régimen implementado por Carlos Menem, que impulsó una reforma del Estado con contenido similar a la que propone Milei, fue pésima.

El dinero de los jubilados fue invertido en acciones del sistema financiero que terminaron derrumbándose y debieron ser rescatadas por el propio Estado para que no colapsara el sistema en 2008, cuando la administración del sistema previsional volvió al sector público.

En ese momento se creó el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que es un fondo de reserva que posee el Estado y por ende su objetivo es mantener la rentabilidad financiera de sus activos para no vaciarlo.

Funciona como una suerte de reaseguro ante situaciones de crisis que puedan provocar un déficit de la Anses, eventualidad en la que el FGS la asistiría para el pago de jubilaciones y pensiones.

El FGS tenía en 2015, 66.000 millones de dólares. Durante el gobierno de Mauricio Macri se redujo a casi la mitad (35.000 millones de dólares), pero en los últimos cuatro años creció un 117%.

En la actualidad, el Fondo tiene el valor más alto de su historia: 76.000 millones de dólares. La envergadura de este fondo otorga tranquilidad para el corto y mediano plazo respecto de la sustentabilidad del sistema jubilatorio público.

Esta realidad, sumada al fracaso de las AFJP en la Argentina, desaconseja enfáticamente un retorno al régimen privado de capitalización individual.

El destino de los jubilados y pensionados de la Argentina no puede resolverse con una ley formulada a las apuradas y en el contexto de un ajuste general de las cuentas del Estado.

Amerita un debate profundo, plural, sin corsé ideológico y, por sobre todas las cosas, pensando en el bienestar de los adultos mayores, ya retirados, que merecen una recompensa digna por todo el aporte realizado mientras estaban en actividad y no un recorte para cumplir con pautas fiscales acordadas con los organismos internacionales de crédito.

FUENTE: EL ANCASTI